El INAH confirmó al menos 50 huellas de dinosaurio en San Juan de los Plátanos, Apatzingán, Michoacán. Pobladores reportaron las marcas, preservadas en roca junto a un arroyo.
El boletín del 26 de octubre detalla pisadas de 12 a 48 centímetros de largo en un registro inicial de unos 40 metros cuadrados. Quedan superficies por revisar, por lo que el conteo podría crecer.
La documentación comenzó el 21 de octubre e incluye muestras de roca, moldes y fotogrametría. La atribución a distintos grupos carnívoros y herbívoros es preliminar; las especies siguen pendientes de identificación.
Cómo leer el hallazgo
El Museo de Historia Natural de Londres explica que las huellas fosilizadas, también llamadas icnitas, conservan evidencia de la actividad de un animal. Registran el contacto de una pata con el terreno; las condiciones del suelo también influyen en la forma y la profundidad de la marca.
Para interpretar el número anunciado conviene separar tres datos: cuántas marcas se conservan, cuántas secuencias de pasos pueden reconstruirse y a qué grupos podrían atribuirse. Un mismo individuo deja varias pisadas al caminar; por eso, contar huellas no permite convertir automáticamente el resultado en un número de animales.
Esa lectura también evita convertir una semejanza de forma en una especie confirmada. El museo señala que distintos dinosaurios podían producir impresiones parecidas y que, además de la morfología, importan la localización y la edad de las rocas. En este caso, la confirmación de las huellas y su identificación detallada corresponden a etapas diferentes de investigación.
Fotografía: Centro INAH Michoacán.

